Ya supondrás que viajar a Centroeuropa a finales de enero requiere un poquito de abrigo, así que, unos días antes, miras la previsión meteorológica. Paradójicamente, más que dejarte frío te entra un sofoco repentino al ver los -23º que marca la previsión como mínima. Pero mucho más inquietantes los -11º que marca como máxima. SegúnSigue leyendo «Bratislava»
