Amsterdam

Cuando supe que aterrizábamos en un municipio llamado Haarlemmermeer deduje que el neerlandés no iba a ser tan sencillo como tú posiblemente piensas. Así que, conociendo el plantel de acompañantes y su ¿precario? (por ser condescendiente) nivel de idiomas, me propuse estas navidades refrescar mi «inglés-pa-emergencias». Quedó en simple propuesta. Pero aquí estamos, confiando que a esta gente se les haya pasado el berrinche de la final de Sudáfrica y esperando que sean pacientes y, sobre todo, gesticulantes.

Como los «insensatos» son reincidentes profesionales se hace difícil introducir circunstancias sorpresivas. Casi milagrosas en este caso. Qué caritas se les ha quedado cuando hemos llegado a nuestro alojamiento y, en vez de toparse con una horda de desheredados compartiendo barracón en un albergue, se han encontrado con un Hotel de 4* con su sauna, su gimnasio, su desayuno de bufé, y sus camas de 2×2.
Y en marcha. Dispuestos a aprovechar cada segundo en estas tierras de canales, biciletas, quesos, tulipanes, molinos, marihuana, y escaparates de putas (creo que no me ha quedado tan poético como yo pretendía).

3 comentarios sobre “Amsterdam

  1. ¡Saludad a la Vane! Si sigue allí está ejerciendo en la casa de al lado del bodyshop gigante del elefante esa Rosa, jejeje.Por cierto informaros a ver si hacer cursos a distancia de la universidad del Cannabis.Disfrutad!

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