Sí tienes por ahí 70€ puedes visitar Mostar desde Split en una excursión organizada. Si te parece un abuso y eres más de ir por libre vete a la estación de bus y pilla la línea regular de pasajeros que además te va a llevar por todos los pueblos de la costa dálmata. El bus circula entre la pared vertical de las montañas y el mar, aquí para un campo de golf no da. Por esta estrechez verás muchas casas al borde del mar lo que les acarrear tremendos problemas con los felpudos que, día sí día no, son arrastrados por la marea.
Recorres los primeros 24 kms en hora y media ya que circulas por un continuo paseo marítimo con sus señores con sombrilla en bandolera, sus puestos de sandías, y, lo normal, un coche en llamas al lado de los chiringuitos…qué disgustazo el de alguno cuando vuelva de tomarse la caña.
Como entras en Bosnia sales de la Unión Europea. Inhabilita los datos del móvil si no quieres tener un disgusto, pero quitalo antes de la frontera porque antes de llegar puede meterse la señal bosnia y ya la has preparao!. Has tardado 6 horas en recorrer 178 kms. Así que, para devolvértelo, has leído hasta aquí sin tener una sola información de Mostar.
Sí te pasa todo lo anterior tendrás poco tiempo para ver la ciudad y lo de bañarte en el Neretva déjalo para mejor ocasión. así que ves atravesando calles con edificios tiroteados, directos al Stari Most, el Puente Viejo. Algún mozo del pueblo espera a tirarse desde el puente a cambio de unas monedas para que los turistas aplaudan. Como tienes sentido de la ética te parece un poco denigrante. Si donde leiste «unas monedas» lo cambias por 25€ ya te parece un negocio en toda regla y supongo que el mozo estará de alta en autónomo y con epígrafe fiscal de saltapuentes, así que a esperar a que venga un político corrupto o un director general de algo para que el resto podamos aplaudir.
El Stari Most te suena del telediario porque los croatas lo dinamitaron y su reconstrucción ahí la tienes para recordarnos el sinsentido de las guerras y el grado de estupidez del ser humano. También te puede sonar porque los Mostari cobraban el pasaje del puente y son los que le dan nombre a la ciudad, que es razón mucho más serena que la anterior.

La guerra de Bosnia sigue muy presente en edificios y puestos callejeros, también los Cascos Azules españoles que se hicieron cargo de la ciudad en los peores momentos. El eco de nuestros soldados se aprecia en la Plaza de España dedicada e ellos, y se escucha en el primer bar que pisas donde tienen puesto flamenco de ese CD que les regaló aquel teniente de Graná.
La sensación de estar en el corazón de Europa en un zoco típicamente árabe es otra razón por la que la visita merece la pena, recuerda que gran parte de los Bosnios son musulmanes. Aunque Mostar no está en Bosnia sino en Hezergovina que, aunque tú te creas que es lo mismo, son territorios distintos que comparte un mismo Estado al que normalmente llamas Bosnia, porque si lo dices entero son muchas silabas seguidas para esa gente con la que te juntas y quedarás como un pedante.



